
El Romanticismo:
Es un movimiento literario y cultural que se desarrolla en la primera mitad del siglo XIX y que afectó a toda Europa y América.
Se gesta en el llamado Prerromanticismo del XVIII, movimiento que surge como reacción al Neoclasicismo. La "razón" que tantos bienes prometía no soluciona los problemas de los hombres, el hombre no es sólo "razón" sino que posee sentimientos, emociones, fantasías e ideales a los que no puede renunciar y desea expresar.
Esto no puede hacerse con ataduras y reglas sino con libertad. No importa que las obras sean menos perfectas y regulares si conmueven y emocionan. La libertad en arte pero también en política será la gran consigna romántica.
Pero un movimiento ideológico ha irrumpido con fuerza y conduce la emoción romántica por otros derroteros: el liberalismo cuyos rasgos son:
1. Individualismo:
El hombre se fija sus propios fines. El Estado sólo intervendrá para garantizar la libre competencia de intereses y evitar que estos perjudiquen a la sociedad.
2. Afirmación de los derechos humanos:
Los más importantes son libertad de conciencia, reunión y expresión.
3. Fe en el progreso técnico:
Se producirá como resultado de la libre competencia entre ciudadanos y pueblos.
4. Limitación del poder del Estado:
Las leyes deben ser pocas (porque siempre coartan la libertad), dictadas para ser respetadas, y establecidas por los propios ciudadanos (sufragio universal).
Estas ideas se impregnaron en España con una turbulencia apasionada, en pro o en contra. La lucha entre liberales y antiliberales recubre de discusiones y sangre el siglo XIX.
Muchos románticos, el inglés lord Byron, los franceses Víctor Hugo, Alejandro Dumas, Alfredo de Vigny adoptaron la nueva ideología, produciéndose así la rama del Romanticismo liberal opuesto al tradicional. En él militaron Larra, Espronceda, Gil de Zárate y Hartzenbusch.
Caracteres del romanticismo literario:
1. Subjetivismo:
En las obras se expresa el alma exaltada del autor, cuyas ansias infinitas chocan con los límites que les impone la realidad. Esos anhelos son de amor, pero también de justicia social, de añoranza del tiempo ido, de deseos de felicidad frustrados, etc…
2. Fuga del mundo circundante:
El choque entre lo que el romántico desea y lo que el mundo le permite, produce un insufrible desaliento que ,o bien conduce al suicidio ( conforme al modelo de Werther de Goethe que Larra adoptó), o a una evasión de la realidad, mediante el refugio de la imaginación en épocas pretéritas (medieval o renacentista). Los neoclásicos habían preferido, como edad perfecta, la Antigüedad grecorromana.
El evasionismo, fruto de ese malestar con la realidad toma forma de orientalismo(evasión en el espacio) y medievalismo (evasión en el tiempo).
3. Nacionalismo:
En oposición al internacionalismo dieciochesco, se exalta ahora lo peculiar de cada país, de cada territorio. Fruto de ello será el costumbrismo y la preferencia por temas legendarios e históricos de cada país. Además, se desea conferir rango literario a las lenguas vernáculas ( aparición de regionalismos y nacionalismos).
4. Incorporación del paisaje:
Se funde con el estado de ánimo del escritor. Frente al desinterés del Neoclasicismo por el paisaje, este es asociado por el autor a sus estados de ánimo. Y según sea éste, la Naturaleza se muestra melancólica, triste, tétrica, turbulenta…
5. Oposición a toda norma:
En la creación artística. Los neoclásicos además de la regla de las tres unidades en el teatro, observaba otras como estas: los géneros no debían mezclarse; cada uno de ellos tenía sus reglas propias; al escribir, debían mantenerse la moderación y el buen gusto.
Los románticos mezclaron los géneros; combinaron verso y prosa en muchas obras; dentro de los poemas, variaban los metros, y, en novelas y dramas, volvieron a reunir lo cómico y lo dramático, según la antigua práctica de Lope.
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