domingo, 6 de diciembre de 2009

Canción del pirata

Lee la Canción de pirata de Espronceda y compárala con la versión que hace el grupo Tierra Santa del poema:

Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar rïela,
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Stambul:

"Navega, velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés,
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de "¡barco viene!"
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena,
quizá en su propio navío.

Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar."


sábado, 5 de diciembre de 2009

Unas notas sobre El Romanticismo...


El Romanticismo:

Es un movimiento literario y cultural que se desarrolla en la primera mitad del siglo XIX y que afectó a toda Europa y América.

Se gesta en el llamado Prerromanticismo del XVIII, movimiento que surge como reacción al Neoclasicismo. La "razón" que tantos bienes prometía no soluciona los problemas de los hombres, el hombre no es sólo "razón" sino que posee sentimientos, emociones, fantasías e ideales a los que no puede renunciar y desea expresar.

Esto no puede hacerse con ataduras y reglas sino con libertad. No importa que las obras sean menos perfectas y regulares si conmueven y emocionan. La libertad en arte pero también en política será la gran consigna romántica.

Pero un movimiento ideológico ha irrumpido con fuerza y conduce la emoción romántica por otros derroteros: el liberalismo cuyos rasgos son:

1. Individualismo:

El hombre se fija sus propios fines. El Estado sólo intervendrá para garantizar la libre competencia de intereses y evitar que estos perjudiquen a la sociedad.

2. Afirmación de los derechos humanos:

Los más importantes son libertad de conciencia, reunión y expresión.

3. Fe en el progreso técnico:

Se producirá como resultado de la libre competencia entre ciudadanos y pueblos.

4. Limitación del poder del Estado:

Las leyes deben ser pocas (porque siempre coartan la libertad), dictadas para ser respetadas, y establecidas por los propios ciudadanos (sufragio universal).

Estas ideas se impregnaron en España con una turbulencia apasionada, en pro o en contra. La lucha entre liberales y antiliberales recubre de discusiones y sangre el siglo XIX.
Muchos románticos, el inglés lord Byron, los franceses Víctor Hugo, Alejandro Dumas, Alfredo de Vigny adoptaron la nueva ideología, produciéndose así la rama del Romanticismo liberal opuesto al tradicional. En él militaron Larra, Espronceda, Gil de Zárate y Hartzenbusch.

Caracteres del romanticismo literario:


1. Subjetivismo:

En las obras se expresa el alma exaltada del autor, cuyas ansias infinitas chocan con los límites que les impone la realidad. Esos anhelos son de amor, pero también de justicia social, de añoranza del tiempo ido, de deseos de felicidad frustrados, etc…

2. Fuga del mundo circundante:

El choque entre lo que el romántico desea y lo que el mundo le permite, produce un insufrible desaliento que ,o bien conduce al suicidio ( conforme al modelo de Werther de Goethe que Larra adoptó), o a una evasión de la realidad, mediante el refugio de la imaginación en épocas pretéritas (medieval o renacentista). Los neoclásicos habían preferido, como edad perfecta, la Antigüedad grecorromana.
El evasionismo, fruto de ese malestar con la realidad toma forma de orientalismo(evasión en el espacio) y medievalismo (evasión en el tiempo).

3. Nacionalismo:

En oposición al internacionalismo dieciochesco, se exalta ahora lo peculiar de cada país, de cada territorio. Fruto de ello será el costumbrismo y la preferencia por temas legendarios e históricos de cada país. Además, se desea conferir rango literario a las lenguas vernáculas ( aparición de regionalismos y nacionalismos).

4. Incorporación del paisaje:

Se funde con el estado de ánimo del escritor. Frente al desinterés del Neoclasicismo por el paisaje, este es asociado por el autor a sus estados de ánimo. Y según sea éste, la Naturaleza se muestra melancólica, triste, tétrica, turbulenta…

5. Oposición a toda norma:

En la creación artística. Los neoclásicos además de la regla de las tres unidades en el teatro, observaba otras como estas: los géneros no debían mezclarse; cada uno de ellos tenía sus reglas propias; al escribir, debían mantenerse la moderación y el buen gusto.
Los románticos mezclaron los géneros; combinaron verso y prosa en muchas obras; dentro de los poemas, variaban los metros, y, en novelas y dramas, volvieron a reunir lo cómico y lo dramático, según la antigua práctica de Lope.